Mostrando entradas con la etiqueta filosofía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta filosofía. Mostrar todas las entradas

lunes, 18 de febrero de 2008

Pensamiento lateral

Muchas veces me he encontrado delante de un problema, ya sea matemático, ya sea de cualquier otra cosa que se plantee y que necesite del uso de la lógica, y no he sabido muy bien que hacer, terminando bloqueado y realmente frustrado. Ahora bien, ¿por qué tenemos que pensar siempre "de frente" a la hora de enfocar los problemas de lógica o de matemática en general? ¿Es el camino más fácil el "correcto" en el enfoque de cualquier problema?

Aquí es donde entraría el denominado pensamiento lateral. Este tipo de pensamiento creativo lo que intenta es encontrar soluciones imaginativas, distintas, que se apartan del clásico enfoque "de frente" de cualquier problema cotidiano. Para demostrar el uso de este enfoque tradicional, y el hecho de que no siempre es el adecuado, os propongo este acertijo:

Antonio y su hijo Roberto, de 8 años, van en coche desde un punto X hacia Y. El caso es que a mitad de camino, un camión que venía de frente se sale de su carril y embiste de frente el coche de Antonio.

El impacto deja al borde de la muerte a Antonio, pero Roberto sigue con vida. Una ambulancia llega casi de inmediato, advertida por los testigos del accidente, y el niño es trasladado a un hospital. Nada más llegar allí, los médicos de guardia comienzan a tratar al chico, pero después de charlar entre ellos y estabilizarle las constantes vitales, deciden que no pueden resolver el problema de Roberto. Necesitan consultar. Además, advierten el riesgo de trasladar al niño y, por ello, deciden dejarlo internado en el hospital.

Una vez hechas las consultas pertinentes, se comunican con un hospital infantil y finalmente conversan con una eminencia en el tema a quien ponen en constancia de lo ocurrido. Como todos concuerdan que lo mejor es dejar a Roberto en el hospital en el que se encuentra, la eminencia decide viajar directamente hacia dicho hospital. Y lo hace.

Los médicos del lugar le presentan el caso y esperan ansiosos su opinión. Finalmente, uno de ellos es el primero en hablar: “¿Está usted en condiciones de tratar al chico?”, pregunta con un hilo de voz. Y obtiene la siguiente respuesta: “¡Cómo no lo voy a tratar si es mi hijo!”.

Dos puntualizaciones antes de hacer la pregunta de rigor: Antonio ni es padrastro, ni es cura; es el padre real de Roberto. Y ahora la pregunta: ¿quién es la eminencia con la que contactan los médicos?

La solución es tan sencilla como que la eminencia es una mujer, pero tenemos tan interiorizado que las eminencias tienen que ser hombres, que no se nos ocurre considerarla mujer. Más aún: hay muchas mujeres que no pueden resolver el problema y cuando conocen la solución se sienten atrapadas por la misma conducta machista que condenan.

Otro ejemplo de pensamiento creativo, en este caso, ¿se puede hacer un agujero en una pequeña tarjeta lo suficientemente grande como para que la podamos atravesar?



Y es que no siempre el ir de frente al problema, nos llevará a la solución.

lunes, 26 de noviembre de 2007

Homer Simpson: el mayor filósofo del siglo XXI (y parte del XX)

Si tuviera que elegir la filosofía de vida de algún personaje de finales del siglo XX y lo que llevamos de XXI, estoy seguro de que escogería a Homer. Ya sé que es solo un personaje de ficción, pero llevo tanto tiempo aprendiendo de su infinita sabiduría, que creo que si crearan la iglesia homersimpsoniana, me apuntaría sin dudarlo, y no a esas mierdas como la cienciología o la cábala. Y es que de su boca no hacen si no brotar magníficas perlas de sabiduría, entre las que se encuentran algunas de éstas, que para sí quisieran muchas sectas como mandamientos.


  • Te advierto que si vas a enfadarte conmigo cada vez que haga una estupidez, no tendré más remedio que dejar de hacer estupideces.

  • ¿Y qué pasaría si nos equivocamos de religión y cada domingo hacemos enfadar más y más a Dios?

  • Hijos, os esforzasteis. ¿Y para qué? Para nada. La moraleja es: No os esforcéis.

  • Las respuestas a los problemas de la vida no están en el fondo de un vaso, sino en la televisión.

  • Jesús, Alá, Buda, os quiero a todos,¡salvadme!

  • ¿Por qué es tan importante ir a ese edificio los domingos? ¿No está Dios en todas partes?

  • Por la cerveza, causa y a la vez solución de todos los problemas de la vida.

  • Es mejor ver cosas que hacer cosas.

  • No mentía, escribía ficción con los labios.

  • Todo lo que cueste más de 12 pasos no es digno de merecer la pena.

  • Hijo mío, si quieres algo tienes que luchar por ello, y ahora calla que van a dar los números de la loteria.


Ya se que todos las hemos escuchado cienes y cienes de veces, pero ¿es, o no es un sabio el tito Homer?

miércoles, 21 de noviembre de 2007

Los escombros de Dios


Puede parecer muy rimbombante como título de un libro, pero apenas tiene 150 páginas.
Es más, si te pones, lo puedes leer en menos de 2 horas del tirón. Y sin embargo, este libro de Scott Adams (creador de la tira cómica Dilbert), consigue que le estés dando vueltas a la cabeza bastante más tiempo del que cuesta leerlo.

Su propósito, como indica el propio autor, es intentar hacer una especie de “experimento psicológico”, poniendo en duda, o intentando resolver, aquellas cuestiones que desde siempre han rondado en la cabeza de los hombres y mujeres que pueblan este trozo de roca al que llamamos Tierra, con algo similar a la tesis de la “navaja de Occan”: esto es, la explicación más sencilla es la más verosímil. Así es como intenta explicar el sentido de la vida, la existencia de dios, las relaciones personales; de todo, al fin y al cabo.

Y es que, ¿quién es más importante para que un paquete llegue a su destino: el mensajero, o el propio paquete?

Si alguien lo quiere leer, lo podéis descargar aquí
(en inglés).

martes, 20 de noviembre de 2007

Tipos con estrella: Eduard Punset


“Un lobo y una loba copulan, eeehhh, y la gente lo mira... y es genial”. Esta pequeña cita, que utilizan los Gandules en la intro de una de sus canciones, pertenece a un personaje que sinceramente, no encaja en el prototipo de personaje “relevante” que suele aparecer en los medios. No es otro que Eduard Punset, que con su programa “Redes” (a¿lguien ha llegado a verlo alguna vez?), ha llegado a un punto de popularidad con el que quizás no haya soñado nunca un presentador de un programa de divulgación científica (bueno, quizás si un tal Carl Sagan, pero no era español...).

El caso es que su look de “profesor chiflado” y su forma tan característica de hablar le dan una singularidad especial, y hay que reconocer que sus libros (de los que solo he tenido la oportunidad de leer “El viaje a la felicidad”) son realmente interesantes, y hasta cierto punto útiles, pero no es sino por su legión de imitadores, que quizás haya llegado al gran público.

Quizás solo sea otro misterio sin resolver de “misterios sin resolver”...