miércoles, 12 de diciembre de 2007

¿Habrá vírgenes para todos?

Con tanto lío como hay en el mundo con los integristas islámicos, no se han debido parar a preguntarse algo tan simple como esto: ¿con tantos mártires, habrá vírgenes para todos en el paraíso? Imaginad lo que habría pasado si en 11 de septiembre los kamikazes que se estrellaron contra las torres gemelas se lo hubieran preguntado. O mejor, vedlo aquí (hay que tener un pelín de paciencia, pero en cuanto pasan los primeros créditos, vale la pena).



Si es que el oficio de bomba humana es muy sacrificado, y como nadie ha vuelto del más allá a informar de como está allí el tema (tienen una censura en el otro mundo que ni Chávez en Venezuela), pues no sabe si uno va a encontrar lo que le prometían en el contrato de inmolación, que al fin y al cabo es un contrato temporal, o por lo menos así lo es en vida (ya ni con religiones te hacen contrato fijo...).

Por cierto, este vídeo es el principio de una película de un tal Uwe Boll titulada Postal y que se estrenará en los EEUU en febrero del año que viene (a saber si aqui llega a estrenarse...), y que tiene todas las pintas de ser la típica película del estilo "Scary Movie" o "Aterriza como puedas" (que bien traído éste...), pero que seguro que consigue soliviantar a más de uno, lo cual nunca viene mal si es sinónimo de publicidad.

martes, 11 de diciembre de 2007

Econogía

Econogía (o Ecolomía). Dícese de utilizar la ecología como excusa para vender más.

De un tiempo a esta parte, muchas industrias que en su momento denominaron a los ecologistas como “esos pirados” están empezando a utilizar esa palabra, ecología, como pretexto para vender más. Por poner un ejemplo, ahora todos los coches son ecológicos, o por lo menos, así los venden en la publicidad con que nos bombardean a diario. Siguen quemando gasolina, y algunas soluciones alternativas como los biocombustibles no son más que apaños que casi tienen más de problema que de solución (esto ya lo explicaré más adelante en detalle). También están los híbridos, aunque esto es un poco un engañabobos. Por ejemplo, este es el coche "verde" del año en EEUU:



Os presento al Chevrolet Tahoe, un híbrido que consume "sólo" 8,5 litros a los 100 Km (que son aproximadamente casi tres veces lo que consume el Smart Diesel, o el doble que un Renault Megane diesel, por poner dos ejemplos). ¡Qué ecológico!

Dejando esto un poco al margen, hay que decir que no solo se trata de los coches. Detrás de la palabra ecológico se está empezando a crear una auténtica industria, qu e se aprovecha de la conciencia, o la culpabilidad de la gente respecto a su aportación al cambio climático para hacer su agosto: alimentos ecológicos, coches ecológicos, electrodomésticos ecológicos, Al Gore, Greenpeace si me apuras...

Igual había que volver a los viejos tiempos del pastoreo y la agricultura tradicional, en los que se vivía con muchas menos complicaciones, para saber de veras lo que significa la palabra "ecología".


lunes, 10 de diciembre de 2007

Chuck Norris approved

Chuck Norris. Que gran tipo. Ya hace tiempo de que fuera campeón mundial de karate, y saliera en las pelis de Bruce Lee, pero el tío sigue en la brecha. A parte de su ya mítica serie "Walker Texas Ranger" (que recuerdos con Carmen Sevilla dandole paso a la serie), el hombre, pues se tiene que ganar las habichuelas, y se ha metido a anunciar cualquier cosa, ya sean haciendo vídeos para perder peso o para enseñar artes marciales, el Abdominator Plus, o refrescos (como en este vídeo.




El caso es que el último anuncio es un poco especial: ha sido elegido por uno de los candidatos republicanos a la presidencia de los Estados Unidos, un tal Mike Huckabee.



¿De verdad es buena idea hacer una campaña política teniendo como estrella invitada a Chuck Norris? ¿Tanta credibilidad nos puede dar? El bueno de Chuck no le va a hacer ascos a semejante dulce, y hay que reconocerle el sentido del humor a Huckabee, pero quizás esto no pase de ser una broma, porque, ¿qué sería del mundo si Chuck Norris estuviera al mando?



viernes, 7 de diciembre de 2007

Los bomberos

Continuando con la temática de los últimos viernes, os dejo a continuación con un cuento corto del escritor uruguayo Mario Benedetti, titulado "Los bomberos".

Olegario no sólo fue un as del presentimiento, si no que además siempre estuvo muy orgulloso de su poder. A veces se quedaba absorto por un instante, y luego decía: "Mañana va a llover". Y llovía. Otras veces se rascaba la nuca y anunciaba: "El martes saldrá el 57 a la cabeza". Y el martes salía el 57 a la cabeza. Entre sus amigos gozaba de una admiración sin límites.

Algunos de ellos recuerdan el más famoso de sus aciertos. Cminaban con él frente al aUniversidad cuando de pronto el aire matutino fue atravesado por el sonido y la furia de los bomberos. Olegario sonrió de modo casi imperceptible, y dijo: "Es posible que mi casa se esté quemando".

Llamaron a un taxi y encargaron al chofer que siguiera de cerca a los bomberos. Éstos tomaron por Rivera, y Olegario dijo: "Es casi seguro que mi casa se esté quemando". Los amigos guardaron un respetuoso y afable silencio; tanto lo admiraban.

Los bomberos siguieron por Pereyra y la nerviosidad llegó a su colmo. Cuando doblaron por la calle en que vivía Olegario, los amigos se pusieron tiesos de expectativa. Por fin, frente mismo a la llameante casa de Olegario, el carro de bomberos se detuvo ylos hombres comenzaron rápida y serenamente los preparativos de rigor. De vez en c uando desde las ventanas de la planta alta, alguna astilla volaba por los aires.

Con toda parsimonia, Olegario bajó del taxi. Se acomodó el nudo de la corbata, y luego, con un aire de humilde vencedor, se aprestó a recibir las felicitaciones y los abrazos de sus buenos amigos.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

C'était un rendez-vous

Como gran aficionado a los coches, siempre me he quedado embobado delante de la tele cuando se daba una buena persecución. Hay algunas míticas en el mundo del cine, unas más modernas, y otras más antiguas, pero todas tienen algo especial: desde la espectacular persecución por las calles de París en "Ronin", a la magia de un pequeño Mini haciendo diabluras en "El mito de Bourne", pasando por los botes que da Steve McQueen a toda velocidad por las calles de San Francisco en su Ford Mustang en "Bullit".

Pero por encima de todas éstas, se encuentra “C'était un rendez-vous”. Y las supera por una sencilla razón: todo lo que ocurre en los 8 minutos largos que dura es completamente real. Rodada en 1976 por Claude Lelouch, consta de una única toma, valiéndose de una cámara colocada en el frontal de su coche, un Mercedes (aunque durante años se creyó que era un Ferrari, ya que sustituyó el sonido del motor que se escucha para dar una mayor sensación de velocidad), con el que recorre a toda velocidad el centro de París al amanecer.

Aquí podéis ver esta visita guiada a París un tanto apresurada :



Como curiosidad, decir que en los 7 minutos y 57 segundos que dura el corto, se recorren 10.42 kilométros, lo que da una velocidad media de 78.64 km/h en pleno París, lo cual es bastante teniendo en cuenta que no se cortaron calles para el rodaje, ni nada por el estilo. La ruta que se sigue la podéis ver aquí.


Y por supuesto, cuando se descubrió el pastel Lelouch fue arrestado por conducción temeraria, aunque los cargos no llegaron luego a nada.

martes, 4 de diciembre de 2007

Anuncios políticamente incorrectos

Continuando con el tema de ayer, y como contrapunto, voy a enseñaros varios anuncios, que, de manera incomprensible, sucumbieron ante la presión de determinados colectivos.

Empezaré con este anuncio de Volkswagen, este en que dos niños hacen como el ruido de un coche, y uno de los dos se pone rojo como un tomate. Pues bien, pidieron su retirada por incitar a los niños a contener la respiración. Y ya sabemos la de niños que mueren todos los años por eso, ¿verdad?



El segundo, que la verdad, a mi me encanta, es ese de Bocatta, con la cancioncilla tan currada, en la que, según colectivos de agricultores, se da una mala imagen de la vida en el campo. Pero acaso, ¿no es un poco así?



Por último, el anuncio que irritó al mayor colectivo de los tres. Vamos, consiguió poner en armas a toda Andalucía. Y es que en ETB (y mira que es una tele autonómica), deberían saber que no se puede jugar con los sentimientos regionales de las personas humanas, y menos con los andaluces y su archiconocido gracejo. Porque todos sabemos que para eso son como los espartanos: si el niño no te sale gracioso, lo tiras por un acantilado y a otra cosa mariposa.



La cuestión en todo esto está en que, si el sentido del humor es un signo de inteligencia, y la vez, el sentido del humor bien entendido empieza por uno mismo, quiere decir que hay mucho tonto con tiempo libre y ganas de poner el grito en el cielo, ¿no?

lunes, 3 de diciembre de 2007

La ley del péndulo

A veces me resulta chocante como el haber sufrido una dictadura sigue influyendo en la gente, seguramente de forma inconsciente, aunque hayan pasado ya más de 30 años desde su caída.

Quizás sea por eso que la gente mayor, que en su juventud las pasó putas, se lanza como aves de rapiña cada vez que escuchan “gratis” después de lo que sea. Eso lo entiendo. Lo que me cuesta más entender es como esa misma palabra ejerce ese mismo influjo sobre el resto de nosotros, y es que somos los números uno en piratería de toda Europa Occidental; y antes nos tiraremos de un puente, que renunciar a ver algo por la cara.

También lo digo porque después de pasar tantos años sufriendo a aquel personajillo ferrolano y la tan conocida censura, ahora es imposible intentar regular de alguna manera cualquier ámbito de la vida, aunque sea necesario hacerlo, como puede ser el caso de la televisión, en la que la llamada “autoregulación” no ha servido de nada, y la telebasura sigue campando a sus anchas día sí y día también.

Y si no que le pregunten a Svetlana.

viernes, 30 de noviembre de 2007

Greguerías

Continuando la senda que empecé el viernes pasado, hay que decir que el humor también se ha cultivado de forma activa en la literatura española. Las greguerías, por poner un ejemplo, son pequeños textos, normalmente de una sola frase, que expresan de una manera original y aguda pensamientos de todo tipo: humorísticos, filosóficos, etc.

Para que sepáis de que estoy hablando, aquí os dejo unas pequeñas píldoras de Ramón Gómez de la Serna, padre del género.

  • Carterista: caballero de la mano en el pecho... de otro.

  • Al calvo el peine le sirve para hacerse cosquillas paralelas.

  • Los presos a través de la reja ven la libertad a la parrilla.

  • Lo mejor de las estatuas yacentes es que no tienen que hacerlas la cama todos los días.

  • Lo que defiende a las mujeres es que piensan que todos los hombres son iguales, mientras lo que pierde a los hombres es que creen que todas las mujeres son diferentes.

  • Aquel tipo tenía un tic, pero le faltaba un tac: por eso no era un reloj.

  • La mujer sin medias da más miedo, porque lleva sus locas piernas sin camisa de fuerza.

  • A los presos los visten con pijamas de rayas para ver si vestidos de rejas no se escapan.

  • Las croquetas deberían tener hueso, para que pudiéramos llevar la cuenta de las que comemos.

  • Si el mar está tan limpio, es porque se lava con todas las esponjas que quiere.

  • ¿Por qué serán tan negados los fabricantes de teteras que insisten en crear teteras cuyas asas queman?

Para saber más de Ramón Gómez de la Serna

jueves, 29 de noviembre de 2007

Ikea, la multinacional del buen rollito.

Igual que hablé de la una de las empresas más importantes del mundo, (Micro$oft), hoy le toca a otra gran corporación: Ikea. Y es curioso: mientras que la primera es vista por mucha gente como una compañía sin escrúpulos (entre los que me incluyo), que no hace más que productos chapuceros con los que ha inundado el mercado hasta situarse casi en situación de monopolio (como así indican las peazo de multas que le clava de vez en cuando la comisión europea), la segunda ha crecido y crecido, y creo que hay muy poquita gente que tenga malas palabras hacia ella, hacia sus productos, o su estrategia comercial, quitando el hecho de que te tengas que montar tu los muebles.


Y lo ha conseguido llevando “el buen rollo”, el “karma”, o como queramos llamarlo, a todo lo que hace, por lo menos de puertas afurea. Pero quizás no sea oro todo lo que reluce.

Por ejemplo, la estructura corporativa de IKEA es extremadamente compleja, y se vale de distintas fundaciones sin ánimo de lucro y empresas “fantasma” ubicadas en paraísos fiscales, con el fin de pagar menos impuestos de los que pagaría con una organización más convencional. IKEA está controlado por el holding INGKA, que a su vez está controlado por la fundación sin ánimo de lucro con el mismo nombre, la cual no tiene que declarar impuestos. ¿Cómo hacen entonces los Kamprad, propietarios de todo este tinglado, para recoger los beneficios? Pues muy sencillo (o no tanto): se cargan gastos millonarios en las cuentas en el capítulo de “Otros” a cobrar por un grupo empresarial ubicado en un paraíso fiscal como pueda ser Luxemburgo, y que controlan los Kamprad.

Continuando con la fundación INGKA, dedicada supuestamente a “la innovación en arquitectura y diseño de interiores”, nos encontramos con que es la entidad sin ánimo de lucro más importante del mundo en cuanto a dotación económica (36000 millones de $), superando incluso a la mucho más conocida fundación de los Gates (33000 millones de $). A pesar de ello, apenas si hace actos “caritativos”, ya que al estar radicada en Holanda, no tiene porqué justificar sus gastos en modo alguno, de modo que IKEA lava su cara colaborando con ONGs como Unicef, pero a niveles ínfimos comparados con el dinero que tiene a su disposición.

Son listos los jodíos, ¿eh?

Para más información, Wikipedia

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Clásicos de la risión: La apuesta (Seinfeld)

Desde siempre me han encantado las series con las que uno puede reírse a gusto, porque para amargarse ya está el día a día, y con Seinfeld lo conseguía a menudo. Uno de los capítulos de esta serie que pasarán a la historia, y que le sirvió para consolidarse en el panorama televisivo estadounidense es éste en que sus cuatro protagonistas se juntan para hacer la siguiente apuesta: ¿quién estará más tiempo sin masturbarse?

Aquí os dejo el capítulo resumido, en versión original subtitulada, para que os podáis deleitar con este, para mi gusto, clásico de la risión.

martes, 27 de noviembre de 2007

Contradicciones internas: el apasionante mundo del automóvil y yo

Puede resultar extraño, pero no quiero un coche ni aunque me lo regalen. Y digo que puede resultar extraño, porque soy una persona a la que le encantan los coches: desde que tengo memoria, sigo la fórmula uno y casi todas las competiciones de motor, estoy al tanto de todas las novedades del mercado, uno de mis programas favoritos es Top Gear (del que ya he hablado en alguna ocasión), e incluso cuando era un crío, me aprendí todos los modelos del mercado, con sus correspondientes precios, casi de forma compulsiva.

Y sin embargo, no tengo coche -ni lo quiero-, ni tampoco es que me guste especialmente conducir. Y tiene una explicación muy sencilla: el coche es una máquina de quemar dinero, literalmente. Porque eso haces con la gasolina que le pones, pero también lo haces con lo que te gastas en seguros, impuestos y pijadas varias que le puedes poner (y no estoy hablando del truñing, que eso es tema aparte, y sobre lo que ya nos ilustró Coco con sus magníficas lecciones).

Así pues, creo que voy a seguir haciéndole caso a mi cabeza, en lugar de a mi testiculina, y seguiré moviéndome en transporte público, o si se da la oportunidad, en bici, que es más barato y más sano.


Abajo el coche!!! (por lo menos hasta que tenga uno ;-)

lunes, 26 de noviembre de 2007

Homer Simpson: el mayor filósofo del siglo XXI (y parte del XX)

Si tuviera que elegir la filosofía de vida de algún personaje de finales del siglo XX y lo que llevamos de XXI, estoy seguro de que escogería a Homer. Ya sé que es solo un personaje de ficción, pero llevo tanto tiempo aprendiendo de su infinita sabiduría, que creo que si crearan la iglesia homersimpsoniana, me apuntaría sin dudarlo, y no a esas mierdas como la cienciología o la cábala. Y es que de su boca no hacen si no brotar magníficas perlas de sabiduría, entre las que se encuentran algunas de éstas, que para sí quisieran muchas sectas como mandamientos.


  • Te advierto que si vas a enfadarte conmigo cada vez que haga una estupidez, no tendré más remedio que dejar de hacer estupideces.

  • ¿Y qué pasaría si nos equivocamos de religión y cada domingo hacemos enfadar más y más a Dios?

  • Hijos, os esforzasteis. ¿Y para qué? Para nada. La moraleja es: No os esforcéis.

  • Las respuestas a los problemas de la vida no están en el fondo de un vaso, sino en la televisión.

  • Jesús, Alá, Buda, os quiero a todos,¡salvadme!

  • ¿Por qué es tan importante ir a ese edificio los domingos? ¿No está Dios en todas partes?

  • Por la cerveza, causa y a la vez solución de todos los problemas de la vida.

  • Es mejor ver cosas que hacer cosas.

  • No mentía, escribía ficción con los labios.

  • Todo lo que cueste más de 12 pasos no es digno de merecer la pena.

  • Hijo mío, si quieres algo tienes que luchar por ello, y ahora calla que van a dar los números de la loteria.


Ya se que todos las hemos escuchado cienes y cienes de veces, pero ¿es, o no es un sabio el tito Homer?

... y de postre

Como se las gastan en Inglaterra con los anuncios de la SGAE (o como podrían ser)

viernes, 23 de noviembre de 2007

Alibech se hace ermitaña

Como el sentido del humor es universal e intemporal, y va más allá de videos de Youtube y montajes hechos con Photoshop, hoy os propongo un cuento sacado del Decamerón de Boccaccio, escrito allá por el siglo XIV, que consiguió que me estuviera partiendo la caja un buen rato cuando lo leí. Dice así (y perdón por el tocho):

En la ciudad de Cafsa, en Berbería, hubo hace tiempo un hombre riquísimo que, entre otros hijos, tenía una hijita hermosa y donosa cuyo nombre era Alibech; la cual, no siendo cristiana y oyendo a muchos cristianos que en la ciudad había alabar mucho la fe cristiana y el servicio de Dios, un día preguntó a uno de ellos en qué materia y con menos impedimentos pudiese servir a Dios. El cual le repuso que servían mejor a Dios aquellos que más huían de las cosas del mundo, como hacían quienes en las soledades de los desiertos de la Tebaida se habían retirado. La joven, que simplicísima era y de edad de unos catorce años, no por consciente deseo sino por un impulso pueril, sin nada decir a nadie, a la mañana siguiente hacia el desierto de Tebaida, ocultamente, sola, se encaminó; y con gran trabajo suyo, continuando sus deseos, después de algunos días a aquellas soledades llegó, y vista desde lejos una casita, se fue a ella, donde a un santo varón encontró en la puerta, el cual, maravillándose de verla allí, le preguntó qué es lo que andaba buscando. La cual repuso que, inspirada por Dios, estaba buscando ponerse a su servicio, y también quién la enseñara cómo se le debía servir. El honrado varón, viéndola joven y muy hermosa, temiendo que el demonio, si la retenía, lo engañara, le alabó su buena disposición y, dándole de comer algunas raíces de hierbas y frutas silvestres y dátiles, y agua a beber, le dijo:

-Hija mía, no muy lejos de aquí hay un santo varón que en lo que vas buscando es mucho mejor maestro de lo que soy yo: irás a él.

Y le enseñó el camino; y ella, llegada a él y oídas de éste estas mismas palabras, yendo más adelante, llegó a la celda de un ermitaño joven, muy devota persona y bueno, cuyo nombre era Rústico, y la petición le hizo que a los otros les había hecho. El cual, por querer poner su firmeza a una fuerte prueba, no como los demás la mandó irse, o seguir más adelante, sino que la retuvo en su celda; y llegada la noche, una yacija de hojas de palmera le hizo en un lugar, y sobre ella le dijo que se acostase. Hecho esto, no tardaron nada las tentaciones en luchar contra las fuerzas de éste, el cual, encontrándose muy engañado sobre ellas, sin demasiados asaltos volvió las espaldas y se entregó como vencido; y dejando a un lado los pensamientos santos y las oraciones y las disciplinas, a traerse a la memoria la juventud y la hermosura de ésta comenzó, y además de esto, a pensar en qué vía y en qué modo debiese comportarse con ella, para que no se apercibiese que él, como hombre disoluto, quería llegar a aquello que deseaba de ella. Y probando primero con ciertas preguntas, que no había nunca conocido a hombre averiguó y que tan simple era como parecía, por lo que pensó cómo, bajo especie de servir a Dios, debía traerla a su voluntad. Y primeramente con muchas palabras le mostró cuán enemigo de Nuestro Señor era el diablo, y luego le dio a entender que el servicio que más grato podía ser a Dios era meter al demonio en el infierno, adonde Nuestro Señor le había condenado. La jovencita le preguntó cómo se hacía aquello; Rústico le dijo:

-Pronto lo sabrás, y para ello harás lo que a mí me veas hacer.

Y empezó a desnudarse de los pocos vestidos que tenía, y se quedó completamente desnudo, y lo mismo hizo la muchacha; y se puso de rodillas a guisa de quien rezar quisiese y contra él la hizo ponerse a ella. Y estando así, sintiéndose Rústico más que nunca inflamado en su deseo al verla tan hermosa, sucedió la resurrección de la carne; y mirándola Alibech, y maravillándose, dijo:

-Rústico, ¿qué es esa cosa que te veo que así se te sale hacia afuera y yo no la tengo?

-Oh, hija mía -dijo Rústico-, es el diablo de que te he hablado; ya ves, me causa grandísima molestia, tanto que apenas puedo soportarle.

Entonces dijo la joven:

-Oh, alabado sea Dios, que veo que estoy mejor que tú, que no tengo yo ese diablo.

Dijo Rústico:

-Dices bien, pero tienes otra cosa que yo no tengo, y la tienes en lugar de esto.

Dijo Alibech:

-¿El qué?

Rústico le dijo:

-Tienes el infierno, y te digo que creo que Dios te haya mandado aquí para la salvación de mi alma, porque si ese diablo me va a dar este tormento, si tú quieres tener de mí tanta piedad y sufrir que lo meta en el infierno, me darás a mí grandísimo consuelo y darás a Dios gran placer y servicio, si para ello has venido a estos lugares, como dices.

La joven, de buena fe, repuso:

-Oh, padre mío, puesto que yo tengo el infierno, sea como queréis.

Dijo entonces Rústico:

-Hija mía, bendita seas. Vamos y metámoslo, que luego me deje estar tranquilo. Y dicho esto, llevada la joven encima de una de sus yacijas, le enseñó cómo debía ponerse para poder encarcelar a aquel maldito de Dios.

La joven, que nunca había puesto en el infierno a ningún diablo, la primera vez sintió un poco de dolor, por lo que dijo a Rústico:

-Por cierto, padre mío, mala cosa debe ser este diablo, y verdaderamente enemigo de Dios, que aun en el infierno, y no en otra parte, duele cuando se mete dentro. Dijo Rústico:

-Hija, no sucederá siempre así.

Y para hacer que aquello no sucediese, seis veces antes de que se moviesen de la yacija lo metieron allí, tanto que por aquella vez le arrancaron tan bien la soberbia de la cabeza que de buena gana se quedó tranquilo.

Pero volviéndole luego muchas veces en el tiempo que siguió, y disponiéndose la joven siempre obediente a quitársela, sucedió que el juego comenzó a gustarle, y comenzó a decir a Rústico:

-Bien veo que la verdad decían aquellos sabios hombres de Cafsa, que el servir a Dios era cosa tan dulce; y en verdad no recuerdo que nunca cosa alguna hiciera yo que tanto deleite y placer me diese como es el meter al diablo en el infierno; y por ello me parece que cualquier persona que en otra cosa que en servir a Dios se ocupa es un animal.

Por la cual cosa, muchas veces iba a Rústico y le decía:

-Padre mío, yo he venido aquí para servir a Dios, y no para estar ociosa; vamos a meter el diablo en el infierno.

Haciendo lo cual, decía alguna vez:

-Rústico, no sé por qué el diablo se escapa del infierno; que si estuviera allí de tan buena gana como el infierno lo recibe y lo tiene, no se saldría nunca.

Así, tan frecuentemente invitando la joven a Rústico y consolándolo al servicio de Dios, tanto le había quitado la lana del jubón que en tales ocasiones sentía frío en que otro hubiera sudado; y por ello comenzó a decir a la joven que al diablo no había que castigarlo y meterlo en el infierno más que cuando él, por soberbia, levantase la cabeza:

-Y nosotros, por la gracia de Dios, tanto lo hemos desganado, que ruega a Dios quedarse en paz. Y así impuso algún silencio a la joven, la cual, después de que vio que Rústico no le pedía más meter el diablo en el infierno, le dijo un día:

-Rústico, si tu diablo está castigado y ya no te molesta, a mí mi infierno no me deja tranquila; por lo que bien harás si con tu diablo me ayudas a calmar la rabia de mi infierno, como yo con mi infierno te he ayudado a quitarle la soberbia a tu diablo.

Rústico, que de raíces de hierbas y agua vivía, mal podía responder a los envites; y le dijo que muchos diablos querrían poder tranquilizar al infierno, pero que él haría lo que pudiese; y así alguna vez la satisfacía, pero era tan raramente que no era sino arrojar un haba en la boca de un león; de lo que la joven, no pareciéndole servir a Dios cuanto quería, mucho rezongaba. Pero mientras que entre el diablo de Rústico y el infierno de Alibech había, por el demasiado deseo y por el menor poder, esta cuestión, sucedió que hubo un fuego en Cafsa en el que en la propia casa ardió el padre de Alibech con cuantos hijos y demás familia tenía; por la cual cosa, Alibech, de todos sus bienes quedó heredera. Por lo que un joven llamado Neerbale, habiendo en magnificencias gastado todos sus haberes, oyendo que ésta estaba viva, poniéndose a buscarla y encontrándola antes de que el fisco se apropiase de los bienes que habían sido del padre, como de hombre muerto sin herederos, con gran placer de Rústico y contra la voluntad de ella, la volvió a llevar a Cafsa y la tomó por mujer, y con ella de su gran patrimonio fue heredero. Pero preguntándole las mujeres que en qué servía a Dios en el desierto, no habiéndose todavía Neerbale acostado con ella, repuso que le servía metiendo al diablo en el infierno y que Neerbale había cometido un gran pecado con haberla arrancado a tal servicio.

Las mujeres preguntaron:

-¿Cómo se mete al diablo en el infierno?

La joven, entre palabras y gestos, se lo mostró; de lo que tanto se rieron que todavía se ríen, y dijeron:

-No estés triste, hija, no, que eso también se hace bien aquí, Neerbale bien servirá contigo a Dios Nuestro Señor en eso.

Luego, diciéndoselo una a otra por toda la ciudad, hicieron famoso el dicho de que el más agradable servicio que a Dios pudiera hacerse era meter al diablo en el infierno; el cual dicho, pasado a este lado del mar, todavía se oye. Y por ello vosotras, jóvenes damas, que necesitáis la gracia de Dios, aprended a meter al diablo en el infierno, porque ello es cosa muy grata a Dios y agradable para las partes, y mucho bien puede nacer de ello y seguirse.

jueves, 22 de noviembre de 2007

Tradiciones

Si digo que este bendito país en el que vivimos es un país de tele y pandereta, creo que no cojo a nadie por sorpresa. Pero hay una cosa que no termino de comprender, y no es otro que el tema de las “tradiciones”. Ojo, no digo que no haya tradiciones completamente respetables, que las hay y muchas, pero bajo esta palabra también se cometen muchas barbaridades, y también un buen puñado de tonterías.

Vamos primero con las barbaridades, porque a ver, ¿se puede justificar bajo el termino “tradición” la ya extinta costumbre de tirar una cabra desde un campanario? ¿O la pica del toro de Tordesillas? Porque a ver, que si es algo que se ha hecho desde hace muchos años y tal, y por eso ya está bien todo, también se podría entender que en Francia, si le hubieran cogido el gusto a eso de guillotinar reyes, lo hubieran instaurado como tradición. O los alemanes que organicen guerras mundiales. Anda, quién es el guapo que le dice a Hitler que no invada Polonia, si fuera “tradición”.


En segundo lugar, están las tradiciones chorras. Que si unos amigos se juntan en el pueblo para tirarse merengues, y lo hacen dos años seguidos, ¿eso ya es una tradición? También se podían haber juntado para tirarse piedras, y así solo se hace el idiota una vez.

Pero bueno, como aquí vale todo con tal de salir de juerga, pues ale, tradiciones, para que os quiero.